Conferencia ministerial de diplomacias feministas: nuestro análisis

Los días 22 y 23 de octubre, Francia acogió la cuarta conferencia interministerial de diplomacias feministas. Esta nueva edición es un evento internacional de gran importancia para reafirmar la necesidad de defender y promover los derechos de las mujeres y las niñas, así como la igualdad de género, ante la persistencia de las desigualdades y el auge de los movimientos contrarios a los derechos. Estuvimos presentes junto con otros socios de la sociedad civil, y esto es lo que hemos retenido.

Planche de live skething issue de la table ronde sur le sujet de la diplomatie féministes : un outil pour réinventer le monde ? lors de l'événements de la société civile "avec nous pour toutes" réalisée par prête moi tes yeux.

Resistir, unir, actuar: la respuesta a los movimientos contrarios a los derechos

Gobiernos, organizaciones internacionales, actores filantrópicos y movimientos feministas se han movilizado para «resistir, unir y actuar» en favor de la igualdad. Bajo el impulso del Ministerio francés de Europa y Asuntos Exteriores, 31 países adoptaron una Declaración conjunta en la que reafirman compromisos clave: la promoción de los derechos humanos de las mujeres y las niñas, la lucha contra la violencia de género, la inclusión de los hombres como aliados, el apoyo a las organizaciones feministas, la defensa de los derechos sexuales y reproductivos, el reconocimiento de la diversidad de las familias y la plena participación de las mujeres y los jóvenes en la vida pública.

Esta nueva alianza, que reúne a países del norte y del sur, es importante en el contexto actual. Los movimientos contrarios a los derechos y al género tratan de poner en tela de juicio los logros en materia de igualdad y salud sexual y reproductiva. Fruto de alianzas entre grupos religiosos fundamentalistas, organizaciones conservadoras y partidos de extrema derecha, estos actores coordinan sus acciones a todos los niveles para debilitar los marcos internacionales de derechos humanos. Su estrategia se manifiesta, en particular, a través de la Declaración de Consenso de Ginebra, presentada como un texto sobre la salud y la familia, pero que en realidad se opone al derecho al aborto y a los derechos de las minorías sexuales.

¿Qué significa adoptar una diplomacia feminista?

La diplomacia feminista es un enfoque de las relaciones internacionales que convierte la igualdad de género y los derechos de las mujeres en un pilar central de la acción exterior de los Estados. Su objetivo es transformar la forma de concebir la política exterior (diplomacia, comercio, seguridad, desarrollo) para corregir las desigualdades sistémicas e integrar una perspectiva feminista en todas las decisiones.

Arraigado en más de treinta años de compromisos internacionales, este enfoque se basa en la Declaración de Pekín y los Objetivos de Desarrollo Sostenible, que convierten la igualdad entre mujeres y hombres en una prioridad transversal de la agenda mundial. Si bien los grandes principios de la diplomacia feminista son compartidos, cada país propone su propia interpretación, en función de su historia y sus prioridades.

En Francia, la Estrategia Internacional para una Diplomacia Feminista 2025-2030 consolida los compromisos en favor de la igualdad, la lucha contra la violencia y la defensa de los derechos y la salud sexuales y reproductivos, al tiempo que integra nuevos retos como la tecnología digital, el clima y las crisis internacionales. 📚 Para leer en nuestra página web: ¿Tendrá la nueva estrategia de diplomacia feminista de Francia los medios para alcanzar sus ambiciones?

Por una diplomacia feminista coherente, descolonial y solidaria

Si bien la diplomacia feminista se ha impuesto como una innovación política, numerosas voces feministas siguen denunciando su falta de coherencia y su arraigo demasiado «nórdico», a veces desconectado de las realidades locales y de las luchas que se libran en el Sur. La sociedad civil pide que se replantee este enfoque para que sea verdaderamente transformador:

  • Interseccional, teniendo en cuenta todas las formas de opresión (género, raza, clase, edad, discapacidad)
  • Descolonial, reconociendo las relaciones de poder históricas entre el Norte y el Sur.
  • Solidario, haciendo de la cooperación y la rendición de cuentas los motores de la acción exterior.

La sociedad civil reclama una diplomacia que escuche, financie y valore las iniciativas sobre el terreno, en lugar de limitarlas a un papel consultivo. Una política exterior feminista creíble debe ir acompañada de presupuestos específicos, transparentes y sostenibles, y de un seguimiento público de los compromisos. Las organizaciones feministas recuerdan que este enfoque no debe limitarse al discurso: debe cuestionar las prácticas internas de las instituciones, replantear la forma en que se toman las decisiones y hacer de la diplomacia feminista una herramienta de justicia, coherencia y resistencia democrática en un mundo atravesado por crisis y retrocesos en materia de derechos.

➡️ Para profundizar en el tema, le recomendamos este análisis realizado por Focus 2030 sobre los retos de la diplomacia feminista. ¡Que disfrute de la lectura!