¡LAS FEMINISTAS EN ACCION LLEGAN PISANDO FUERTE!

La semana pasada, un radiante día soleado dio la bienvenida a tres activistas que llegaron con sus maletas a París, invitadas por el proyecto Feministas en Acción. Las tres tenían un objetivo en mente: demostrar, entre otras cosas, la importancia y necesidad de apoyar a las organizaciones feministas que trabajan sobre el terreno. Chanceline, Constanza y Marta se recorrieron la capital para conversar con periodistas y responsables políticos. En un acto organizado en París el 9 de abril, hicieron balance de los cuatro años del proyecto y cerraron esta primera etapa.

Acto de clausura en el Point Ephémère de París. Fotografía: Juliette Dupuis Carle

¿Cómo financiar a las organizaciones pequeñas?

La iniciativa Feministas en Acción ha ayudado a más de 200 organizaciones en 30 países diferentes, apostando claramente por un enfoque holístico basado en las necesidades de Latinoamérica y Asia, pasando también por África y la Península Arábiga. Gracias a esta iniciativa, las organizaciones feministas subvencionadas han podido poner en marcha numerosas actividades de apoyo, conexión y formación, especialmente sobre el terreno de trabajo. Para algunas de ellas, esta ha sido la primera vez que han recibido y gestionado una subvención.

Constanza Jauregui, fundadora de Las Hijas de Pandora, comenta que, gracias a esta iniciativa, su asociación ha podido ayudar a 5000 víctimas de violencia sexista y sexual en Ecuador. Esta primera subvención y el apoyo del equipo no solo les ha permitido aumentar la confianza y legitimidad necesarias para organizar su estructura y recibir nuevas ayudas económicas, sino que además les ha brindado la oportunidad de unirse a una red regional.

El apoyo feminista, de la teoría a la práctica

Un apoyo basado en los principios feministas no puede dejar nada a la improvisación. La iniciativa Feministas en Acción ha sido un auténtico laboratorio de experimentación. Para ello, hemos creado un planteamiento en el que la capacitación de las organizaciones ha sido el centro de todo, con un apoyo a medida y prestando especial atención a las necesidades de las organizaciones financiadas. Chanceline Mevowanou, fundadora de la organización Jeunes Filles Actrices de Développement de Benín (Las jóvenes actúan por el desarrollo), explica que es importante implementar un modelo de financiación que evite la competencia entre organizaciones feministas locales. Gracias a la difusión de convocatorias restringidas, se ha podido ofrecer ayuda, desde el primer momento, a las organizaciones que deseaban solicitar financiación.

Si quieres conocer más información sobre este tema, puedes consultar la guía que han preparado los colaboradores del proyecto tras un trabajo de capitalización. En esta guía se proporcionan puntos de referencia y se identifican buenas prácticas para respaldar el poder de acción de las organizaciones feministas.

No nos olvidamos de la seguridad y el cuidado en nuestras acciones

En la mayoría de casos, las y los activistas que trabajan sobre el terreno actúan en contextos complejos e incluso peligrosos. Tener esto en cuenta es esencial para preservar al máximo su seguridad y su salud mental. Marta Luceno Moreno, jefa de proyectos de la asociación Beity en Túnez, explica que es importante, entre otras cosas, establecer una comunicación responsable y pensar en todas las posibles consecuencias antes de publicar cualquier información que mencione el nombre de una asociación o de una persona. De esta forma, evitamos la instrumentalización de los discursos y las palabras de nuestras activistas para protegerlas de posibles peligros y evitando que se desvirtúe la realidad que comparten.

El peligro, la dificultad para encontrar apoyo o financiación y la carga de trabajo, en su mayoría voluntario, que implica el activismo comprometen la salud mental de nuestras activistas. Como solución, muchas organizaciones han integrado en su rutina momentos de descanso, convivencias en grupo y espacios para que sus miembros puedan desconectar.

El poder colectivo: ¡Una para todas y todas para una!

Esta semana, que ha estado repleta de encuentros y de reuniones, Chanceline, Constanza y Marta han aprovechado para aplaudir el papel de Francia y de su diplomacia feminista en el plano internacional. Frente al auge de los movimientos conservadores y antiderechos, un país con tal ambición tiene el deber de prestar un apoyo político y financiero sólido a las organizaciones feministas que trabajan sobre el terreno. El Fonds de soutien aux organisations féministes (FSOF, Fondo de Apoyo a las Organizaciones Feministas) es un claro ejemplo. Es esencial abogar por su preservación y pervivencia, especialmente durante estos tiempos en los que se está reduciendo tan drásticamente la ayuda oficial al desarrollo de Francia. La siguiente etapa consistirá en convencer a otros gobiernos para que se unan al movimiento con el fin de construir un ecosistema sólido y estable que promueva y defienda los valores feministas.

La primera fase de la iniciativa Feministas en Acción ha terminado, pero las bases que se han construido son sólidas. En cuatro años, este proyecto ha demostrado que un apoyo específico, flexible y adaptado a las realidades locales puede marcar la diferencia para las organizaciones feministas que actúan sobre el terreno. Además, también hemos comprobado que para crear colaboraciones eficaces debemos escuchar, confiar y adoptar un enfoque colaborativo.

¡Pero aún queda mucho para conseguir nuestro objetivo! Ante las amenazas que se ciernen sobre los derechos de las mujeres y de las minorías en muchas regiones del mundo, es más necesario que nunca reforzar las dinámicas que se han generado y mantenerlas a lo largo del tiempo. Los resultados son visibles, y el aprendizaje también; ahora tenemos que promoverlos, compartirlos y extender el movimiento. Porque al apoyar a las y los activistas que actúan sobre el terreno estamos invirtiendo en sociedades más justas, inclusivas y resilientes. Apoyar al feminismo es invertir en el futuro.